Solo a mi debiera importar mi forma de ser, de actuar en la vida, de pensar y de hacer, pero no.
Vivimos en un mundo con muchas opiniones, cada uno opina del otro sin ninguna razón ni delicadeza, pero eso si, de mi que no se hable, y si se da el caso, siempre bien.
Somos así, nos gusta destacar, ser admirados, amados, mimados, reconocidos.
Una vez leí que si tu no te amas, no te admiras, no eres capaz de reconocer en ti la grandeza que tenemos, todos, pero yo también, nadie lo hará. y lo que es aún peor, está mal, pero que muy mal. no hacerlo. ¿Porqué?, porque somos seres geniales, perfectos en nuestra imperfección, autodidactas casi siempre, espléndidos y sobre todo, almas en un cuerpo, no lo contrario, un cuerpo con alma.
Ahí radica el error, pensamos en nosotros como cuerpos, no como almas, y ¿que se puede esperar de algo tan material? Efectivamente, un pensamiento material, corto, finito, pequeño, limitado.
Desde hoy pensaré en alma, soy un alma en un cuerpo, diferente a todos, preciosa, infinita, espléndida, perfecta, sabia y completa.
Si lo lees, piensa en ti como alma, es realmente reconfortante y es lo que eres sin duda alguna.
![]() |
| YIM |
